El “SECRETO PEOR GUARDADO” de La Latina

Posted on Jun 22 2018 - 11:04am by Carolina Cristobal Palacios

El hostel más funcional y estiloso de Madrid, ubicado en un céntrico palacete rehabilitado, cuenta con una terraza de diseño en la azotea, con La Latina a los pies. Su amplio horario permite disfrutar de una cerveza, unas raciones o un cóctel vespertino; además, ahora abre también los viernes al mediodía y es posible reservar para comer

 

Este año se ha hecho esperar, pero por fin ha llegado el buen tiempo y no hay nada que apetezca más que disfrutar de una terraza urbana al solecito. La azotea de The Hat, un hostel moderno y ecorresponsable en pleno Madrid de los Austrias, es un escondite lejos del asfalto, perfecto para desconectar del ajetreo de la ciudad en el mejor ambiente. Desde su apertura, en 2014, se ha convertido en uno de los puntos de encuentro más populares para madrileños y foráneos.

Con entrada libre, no sólo para huéspedes, y subida directa desde la recepción, la terraza de The Hat se encuentra en el ático, con vistas a los tejados del barrio de La Latina –por la noche, aún es posible contemplar a más de un gato que sale de picos pardos–, sobre los que se erige imponente la cúpula de la colegiata de San Isidro. Comparte con el establecimiento en el que se aloja –que ocupa un palacete del siglo XIX– un cuidado diseño, fresco pero de raíces muy castizas. El espacio se divide en una zona acristalada, tipo invernadero, operativa todo el año, y otra al aire libre, decorada como un patio tradicional con un punto bohemio (con tiestos de enredaderas y una gran rueda de un antiguo molino) y amueblada con mesas bajas y altas con taburetes.

La terraza de The Hat abre todos los días desde la hora del aperitivo hasta la madrugada –no hay que perderse las espectaculares vistas al atardecer–, con una propuesta gastronómica de picoteo apetecible a cualquier hora. Se puede empezar con un pincho de tortilla, un milhojas de ventresca, unas anchoas doble cero, una tabla de quesos o un papelón de jamón ibérico, y seguir con un mollete de pastrami, unos tacos de pollo «al chino mandarino» o una minihamburguesas con pan negro. Como postres, brownie con helado de violetas o cheesecake con mermelada de mango. La carta de bebidas también se ha diseñado como antídoto contra el calor: entre refrescos, cervezas y vinos por copas, no faltan vermús, tintos de verano, mojitos y caipiriñas, además de shots y combinados.

La terraza de The Hat se ha convertido, además, en un espacio único para celebrar todo tipo de eventos a medida, desde originales bodas o cumpleaños hasta barbacoas al aire libre.