LELO acaba con los principales mitos sobre el orgasmo

Posted on Oct 31 2018 - 12:43pm by Carolina Cristobal Palacios

El mundo de la sexualidad no permanece ajeno a las falsas creencias y mitos. En este campo, uno de los temas que más controversia genera es el orgasmo. Deseado y desconocido (sólo un 65% de las mujeres llegan al orgasmo en todos sus encuentros o en la mayoría de sus relaciones) a partes iguales, el orgasmo femenino sigue siendo un completo misterio. En este sentido LELO, la reconocida marca de juguetes eróticos de lujo, pone fin a algunos de los principales mitos sobre el orgasmo.

“A pesar de tener cada vez más información, el sexo es aún un campo en el que los falsos mitos y las leyendas siguen teniendo cabida, por lo que es importante diferenciar qué afirmaciones sobre el sexo son verdaderas y cuales son producto de la imaginación”, señala Alberto Gooding, Responsable de Comunicación de LELO.

  1. Existen dos tipos de orgasmos, vaginales y clitorianos: este es, seguramente, el mayor mito que existe sobre el orgasmo femenino. Es totalmente falso que existan dos tipos de orgasmos, ya que el clitoriano es el único tipo de orgasmo que las mujeres pueden experimentar, desmintiendo así la existencia del orgasmo vaginal. De hecho, la estimulación del clítoris (el único órgano de la fisionomía humana que tiene como única misión dotar de placer) y sus más de 8.500 terminaciones nerviosas es fundamental para que las mujeres puedan alcanzar el orgasmo, ya que 3 de cada 10 mujeres declaran necesitar estimulación del clítoris durante el coito para alcanzar el orgasmo.
  2. El orgasmo sólo puede alcanzarse por medio de la penetración: nuevamente, nos encontramos ante una afirmación falsa, basada principalmente en la naturaleza coitocentrista que tienen las relaciones sexuales en la actualidad. Sin embargo, cabe destacar que en muchos casos la penetración ni siquiera es necesaria para alcanzar el orgasmo, puesto que la estimulación de las zonas más destacadas del mapa erógeno de la mujer (como por ejemplo lóbulos de las orejas, cuello y el ya mencionado clítoris) puede hacer que la mujer experimente un orgasmo sin necesidad de la penetración. La genitalización del sexo es un paso atrás, puesto que el cerebro es el órgano sexual más potente, así que potenciar las fantasías sexuales a través de susurros o caricias es una buena opción para alcanzar el orgasmo.
  3. La masturbación reduce los orgasmos en pareja: otra falsa creencia algo extendida indica que la masturbación, ya sea de forma manual o mediante el uso de juguetes eróticos como el estimulador de clítoris SONA, reduce las posibilidades de alcanzar el orgasmo al tener relaciones con la pareja. De hecho, es justo al revés. La autoexploración es una forma de adquirir experiencia y de conocerse mejor a uno mismo y su propio cuerpo, ya que sabes qué es lo que te hace sentir placer y qué no. Además, gracias a este conocimiento previo, las relaciones sexuales en pareja serán más placenteras, ya que puedes guiar a tu compañero en busca del orgasmo.
  4. Alcanzar el orgasmo depende del tamaño del pene: el tamaño del pene, a pesar de lo que mucha gente pueda pensar, apenas tiene incidencia a la hora de alcanzar el orgasmo. Tan sólo el primer tercio de la vagina y el final (el cérvix) tienen sensibilidad, por lo que el resto apenas siente. Por tanto, el tamaño del pene no es imprescindible para dar placer a la mujer.
  5. Hay mujeres que son multiorgásmicas y otras no: rotundamente falso. A pesar de lo que se pueda pensar, todas las mujeres tienen la capacidad de encadenar más de un orgasmo, por lo que no existen “mujeres privilegiadas” en este sentido. Sin embargo, cabe destacar el hecho de que esta respuesta sexual requiere “trabajo”. La edad y la experiencia, así como la autoexploración juegan un papel determinante en la consecución de orgasmos múltiples. Además, es fundamental difundir el mensaje de que ni hombres ni mujeres deben convertir la “multiorgasmia” en el objetivo último de las relaciones sexuales.
  6. El embarazo es época de sequía: no existen estudios que demuestren que durante el embarazo no se pueda practicar sexo y, por tanto, experimentar orgasmos. En condiciones normales, una vez alcanzada la adultez, no existe ninguna etapa vital en la que no se recomiende experimentar orgasmos. De hecho, disfrutar del sexo y experimentar orgasmos durante el embarazo es beneficioso tanto para la madre como para el bebé, puesto que genera serotonina (hormona de la felicidad) y ayuda en las labores del parto al trabajar el suelo pélvico.
  7. Los orgasmos tienen fecha de caducidad: ni muchísimo menos. La llegada de la menopausia da lugar al nacimiento de otro falso mito: la desaparición de la capacidad para experimentar orgasmos. El deseo y la capacidad no desaparecen nunca, aunque si que disminuye la lubricación en las mujeres con la llegada de la menopausia. Sin embargo, este es el menor de los males, puesto con un hidratante personal ya tenemos todo lo necesario para disfrutar del sexo y de los orgasmos sin importar la edad que marque nuestro DNI.