En Cire Trudon, las cerillas son una parte esencial del ritual. En un gesto, se enciende la mecha, da vida a la llama y ahuyenta la oscuridad. Delicadamente perfumadas, firman el prólogo de las historias que cuentan las velas. Elegantes, estilizadas y refinadas, duermen en sus cajas bellamente ilustradas, esperando pacientemente su destino. Si abres la caja siquiera un poco, notarás su aroma, perfumando en su sueño un cajón, un armario o un estudio.

Las nuevas cerillas se presentan en los aromas: Estérel, Reggio, Tadine, Madurai.