Comienza el otoño, las delicadas flores y hojas de los árboles vuelven a surgir para oscurecerse en tonos cálidos, desprenderse y crear un manto que te acompaña durante el camino. El viento azota la lluvia sobre el cristal de las ventanas.

Atrás quedan los largos días de verano para dar paso a un ocaso menos tardíos. Esta nueva estación llama al hogar, ofrecer la bienvenida desde el detalle del sentido olfativo, y, con ello, una mayor preocupación por crear una dimensión sensorial refinada agradable y carismático al ambiente.

Tan personal como la fragancia con la que vestimos cada día, Acqua di Parma revela su colección de velas que emanan aromas irradiando calma y luminosidad entre las diferentes estancias de la casa forjando una armonía única.

Despierta tus cinco sentidos prendiendo la mecha de algodón 100% natural, dispuesta en un tramado testado por la firma, para emanar un recuerdo con inspiración italiana en las versiones: Luci di Colonia, Profumi dell’orto, Aperitivo in terraza, La casa sur lago, Oh l’amore, y Buongiorno.

Cada una de ellas ha sido creada para proporcionar un toque inconfundible de estilo; se encuentra enfrascada en un vaso diseñado artesanalmente cuyo minimalismo y sofisticación ofrece la atemporalidad perfecta para decorar cualquier espacio y estilo.

Su mecha de algodón ha sido confeccionada con una trama cuidadosamente confeccionada que asegura la máxima difusión de este objeto aromatizado.

Para aquellos cuya pasión por los productos aromáticos para el hogar vaya más allá, Acqua di Parma ofrece tres accesorios indispensables para el cuidado y aprovechamiento de una vela: corta mechas, apagavelas y cerillas confeccionados con materiales de su mayor calidad.

Disponibles en la versión de Blu Mediterráneo puedes portar una de las fragancias de la línea no sólo en formato corporal en los aromas de Mirto di Panarea, Fico di Amalfi, Arancia di Capri, Bergamotto di Calabria y Chinotto di Liguria, manteniendo a lo largo del año viva la esencia el verano.

Para los amantes de la decoración y el interiorismo, recomendamos la gama de velas más icónicas de la firma italiana disponibles en el emblemático tono amarillo Acqua di Parma, negro y blanco.

Imponente y refinada, obra de un auténtico objeto de diseño. Todo un tributo al arte del diseño llevado más allá, aportando la sofisticación perfecta en cualquier rincón del hogar o el trabajo, estilo y diseño al espacio.

Su producción confeccionada con las manos de los mejores maestros, le confiere una identidad propia y única.

El molde, diseñado exclusivamente para crear esta icónica vela se forja con una cera de alta calidad macerándose hasta completar el ciclo de las 12 horas.

En una de las cuatro caras luce tallado el emblemático escudo real de la ciudad de Parma acompañada de la marca, un guiño histórico que siempre han aunado ambas partes aportando prestigio a este gran objeto de decoración. Un proceso cuyo resultado converge en una pieza de exquisita calidad.

Cada una de estas pequeñas obras de arte está compuesta por tres ingredientes esenciales: la esencia fruto de gran trabajo artesanal diario, la cera compuesta por la parafina más fina, libre de sustancias tóxicas, mezclada con ingredientes de origen vegetal y el envase, producto de la excelencia de las manos italianas más expertas.

Gracias a esta elaboración obra de los grandes maestros se garantizan 40 horas por cada vela aromatizada.

La vela cubo amarilla sin duda la más icónica de la marca con una fragancia cuyo aroma desprende tonos luminosos de Colonia, la fragancia “best seller”.

Su forma de paralelepípedo, sencilla a la par que elegante, permite integrarse a la perfección en cualquier entorno, destacando su presencia de forma geométrica en amplios espacios.

El diseño de la vela cubo blanca va acompañado por ligeras notas delicadas de clavo fácilmente combinable en cualquier espacio ya sea por su color o por el olor tan agradable que desprende.

Por último, la clásica vela cubo negra acorde con la intensidad envolvente del aroma del ámbar que desprende.