Después de tres meses de confinamiento y de una vuelta paulatina a las actividades habituales, este verano hay un mayor riesgo de quemaduras solares en la piel.
El problema radica en que, después de tantas semanas en casa, la piel no se ha “entrenado” en primavera para recibir el sol del verano.
Esto tiene como consecuencia que hay más riesgo de lesiones, según han advertido desde la Academia Española de Dermatología y Venereología.
A esta situación se suma que, en algunas jornadas en las últimas semanas, los servicios meteorológicos ha lanzado alertas por altos índices de radiación ultravioleta.
Las recomendaciones para evitar quemaduras y prevenir el cáncer de piel pasan por una exposición gradual al sol para que la piel se acostumbre y vaya fabricado melanina, así como evitar exponerse entre las 12:00 y las 16:00 horas y, por supuesto, el uso de productos con SPF.
Tras el sol, para la piel irritada y enrojecida por la radiación, están indicados productos con alto poder hidratante, reparador y regenerador de la dermis, que además tengan un efecto refrescante y calmante, como son el GEL PURO, la crema SUPERDEFENSE y el AFTER SUN de Atlantia.
Todas ellas formuladas con Aloe vera extraído directamente de las hojas de planta (no procedente de extractos ni concentrados), triturado y almacenado en frío, para una perfecta conservación de todas sus propiedades.