En pleno verano y con este calor, nada apetece más que disfrutar de una buena barbacoa al aire libre con tus amigos o familia junto a la piscina.

Si todavía no tienes la tuya para estas vacaciones y estás valorando distintas opciones, Weber, la marca líder mundial en barbacoas, te cuenta cuáles son las principales diferencias entre las barbacoas de gas y las de carbón para que puedas elegir la que mejor se adapte a tus preferencias y necesidades.

Barbacoas de gas, para los amantes de la comodidad y un control total

Si eres de esas personas que no tienen demasiado tiempo para preparar la comida, las barbacoas de gas son la opción perfecta para ti.

Además, la mayoría de ellas disponen de una tapa que permite mantener la temperatura y evita la fuga de grandes cantidades de humo.

Ejemplo de ello son los modelos Genesis de Weber, que además cuentan con una Sear Zone extragrande, la revolucionaria tecnología de cocción inteligente WEBER CONNECT integrada y el sistema WEBER CRAFTED Gourmet BBQ System. ¡Todo lo que necesitas para preparar fácilmente un montón de comida mientras atiendes a todos tus invitados!

Además, este tipo de barbacoas se limpian con mucha más facilidad, pues no quedan restos de combustible en su interior.

Aun así, se recomienda hacerlo cada vez que se le dé uso, ya que si se oxidan podrían dejar de funcionar de manera correcta.

Para ello, primero de todo hay que derretir los restos de grasa y alimentos que hayan quedado pegados, por lo que deberás dejar la barbacoa encendida con la tapa puesta durante unos 20 minutos.

Posteriormente, debes apagarla y dejar que se enfríe para poder empezar a fregar las rejillas y el interior de la caja de cocción, de arriba hacia abajo, con un cepillo de parrillera o una esponja metálica.

Deberás deslizar la bandeja de grasa hacia fuera, y utilizar un rascador para empujar toda la suciedad hacia la bandeja de aluminio desechable, la cual se puede limpiar o sustituir por una nueva.

Con la ayuda de un poco de agua tibia y jabón, frota fuertemente para retirar aquellos restos que estén más incrustados y terminar de lavar al completo el resto de la barbacoa.

Barbacoas de carbón para un inconfundible sabor ahumado

El inigualable sabor rústico y el aroma tan característico que ofrecen las barbacoas de carbón es algo a lo que la gran mayoría de personas no están dispuestos a renunciar.

De hecho, hay quién considera que cocinar en ellas es un todo un arte, pues requiere una gran dedicación para conseguir las brasas más adecuadas para la comida que se vaya a preparar.

Este tipo de barbacoas alcanzan temperaturas muy elevadas y son perfectas para reuniones pequeñas y medianas.

Entre todas las opciones existentes destacan las Master-Touch de Weber, unas barbacoas de carbón que cuentan con un ahumador para ahumar low‘n’slow e incorporan innovadoras funciones tan útiles como la cómoda tapa con bisagra y la cámara para carbón, que garantiza la eficiencia del consumo de combustible.

Además, sus características como el soporte Tuck-Away para la tapa y el sistema de limpieza One-Touch aportan el confort necesario para poder disfrutar de una gran experiencia gastronómica.

¿Cómo limpiar tu barbacoa?

Aún así, limpiar las barbacoas de carbón no resulta tan sencillo, pues, además de los restos de grasa y comida, también almacenan toda la ceniza en la que se convierte el carbón.

Por este motivo, además de lavarla cada vez que se utilice, se recomienda realizarle una limpieza general al menos dos veces al año.

En este caso, comenzaremos desmontando las partes que se puedan separar de la barbacoa para poder limpiar mejor la parrilla con un cepillo o un estropajo metálico.

Posteriormente, deberás aplicarle un quitagrasas con un pulverizador y dejarlo actuar durante unos 10 minutos para, después, poder retirar los restos de grasa con una esponja.

Por último, sumerge las piezas en un cuenco de agua muy caliente para terminar de limpiarlas y sécalas con un paño.

Si las cenizas que han quedado en el fondo de la barbacoa no han quedado pegadas, podrás retirarlas fácilmente con un cepillo.

En caso contrario, vierte agua caliente en su interior, espera unos 15 minutos, deshazte de ella y vuelve a verter agua, pero esta vez que sea templada.

Con ayuda del cepillo, ya podrás retirar cualquier rastro de ceniza. Por último, aplica quitagrasas por toda la barbacoa y lávala con agua y jabón para dejarla bien reluciente.