El Día del Padre es una fecha que honra el amor incondicional, la guía constante y la presencia firme que un padre ofrece a lo largo de toda su vida. Es una oportunidad para agradecer esos consejos que marcan el camino, esos abrazos que reconfortan en silencio y esa fortaleza que sostiene incluso en los momentos más difíciles. Los padres son memoria, ejemplo y refugio.

Para celebrar ese vínculo tan profundo y recordar la huella imborrable que dejan en nuestros corazones, Manolo Bakes ha querido rendir un homenaje especial a todos los padres con su nueva campaña del Día del Padre. Una propuesta pensada para compartir, emocionar y endulzar esos instantes únicos que se convierten en recuerdos para toda la vida.

El brownie se convierte en el sabor protagonista que abraza tanto a los manolitos como a las palmitas, envolviéndolos en una dulzura profunda y reconfortante capaz de despertar los recuerdos más entrañables de la infancia. Un sabor tierno y cálido que nos transporta a esos instantes sencillos y felices en los que el aroma del cacao inundaba la casa. La receta combina cremoso chocolate con leche, coronado con brownie desmigado, creando una textura irresistible que funde intensidad, suavidad y ese punto casero que sabe a hogar.

Tanto los manolitos como las palmitas estarán disponibles en todas las tiendas físicas de Manolo Bakes, así como a través de su página web y delivery.

Fiel a su tradición de convertir cada lanzamiento en una experiencia completa, la marca presenta en esta ocasión un packaging exclusivo desarrollado junto al ilustrador emergente Guillermo Barón. Para la campaña del Día del Padre, la marca y el artista han trabajado una propuesta muy emocional que rinde homenaje a la figura paterna a través de referencias al deporte, evocando valores como el esfuerzo, la constancia y el trabajo en equipo que tantos padres transmiten generación tras generación.

Además, la campaña se completa con merchandising exclusivo diseñado especialmente para esta edición. Se trata de una bolsa de deporte en el color corporativo de la marca, intervenida con un guiño creativo característico de la marca.

La bolsa se entregará como obsequio por la compra de la caja de 32 manolitos en todas las tiendas físicas de Manolo Bakes, así como a través de su página web y servicio de delivery. Además, podrá adquirirse de manera independiente por un precio de 14,90€.

Esta pieza no solo refuerza la identidad de marca, sino que también actúa como elemento simbólico dentro de la campaña, estableciendo un paralelismo entre el deporte y el vínculo entre padres e hijos: compañerismo, complicidad y momentos compartidos. Bajo este enfoque, Manolo Bakes traza un símil con la figura de MVP, ese jugador decisivo que marca la diferencia en cada partido, para trasladar ese reconocimiento al ámbito familiar y reivindicar que los verdaderos MVP son los padres. Así, la campaña trasciende lo gastronómico para convertirse en un homenaje a quienes nos enseñaron a dar nuestros primeros pasos y a no rendirnos jamás, celebrándose, a través de un sabor que despierta recuerdos y de una propuesta creativa cargada de simbolismo, como lo que siembre han sido: guía, impulso y hogar.

Este Día del Padre es una celebración del amor incondicional y de esos lazos que, como los mejores sabores, permanecen para siempre.

Jose Javier Arce
José Javier Arce Cid, es titulado en Producción de Audiovisuales, Radio y Espectáculos, en el año 2001, ese mismo año realiza las funciones de Productor Ejecutivo en el cortometraje “Revolución”. Después de este cortometraje me dedique a producir y dirigir varios programas para televisiones locales, entre ellos destacamos “Mundo Zion” dedicado al mundo del videojuego y “8 Milímetros”, dedicado al mundo del corto. En los últimos años me he dedicado a realizar el programa de cine “35HD” para televisionalternativa.com y que durante dos temporadas se emitió en Onda 6 TV y la red de televisiones locales de Vocento. En el año 2012 ha dirigido su primer cortometraje, un documental, ‘Tarde de Transistores’.