Durante años, la cosmética natural estuvo asociada a una estética austera y a discursos casi confidenciales: envases sobrios, aromas herbales y un enfoque más funcional que aspiracional. Sin embargo, esa percepción ha quedado definitivamente atrás.
Hoy, lo natural se expresa desde el lujo, la ciencia y la personalidad, demostrando que la sostenibilidad y el glamour no solo pueden convivir, sino potenciarse mutuamente.

En este nuevo escenario destaca con fuerza My Green Cosmetics, la firma creada por Miguel Galeón, que ha logrado trasladar la cosmética orgánica a un territorio de alta belleza sensorial. Su propuesta no se limita a cuidar la piel: construye una experiencia completa donde eficacia, placer estético y formulación consciente conviven con absoluta naturalidad.

FÓRMULAS ABUNDANTES Y EFICACES: UNA VISIÓN HONESTA DE LA NATURALEZA

Frente al recurrente “menos es más”, My Green Cosmetics defiende una idea mucho más fiel a la esencia natural: la naturaleza es compleja, generosa y rica. Esa filosofía se traduce en fórmulas intensas, cuidadosamente diseñadas para trabajar en sinergia.

Cada producto combina extractos botánicos, aceites orgánicos y activos fitoterapéuticos seleccionados con precisión, dando lugar a tratamientos de alto rendimiento y resultados visibles. No se trata de una cosmética natural simplificada, sino de una interpretación sofisticada y ambiciosa del cuidado de la piel, donde la eficacia y la sensorialidad ocupan un lugar central.

Este enfoque posiciona a la marca en un segmento claro: lujo verde, sin concesiones ni artificios.

ESTÉTICA Y RITUAL: EL ARTE DE EMBOTELLAR LA BELLEZA

Inspirada en el Beauty Cycle japonés, que entiende la belleza como un proceso armónico y cíclico, My Green Cosmetics cuida cada detalle del ritual. El diseño de sus envases no es un mero complemento, sino una parte esencial de la experiencia.

Las cremas adoptan la forma de flores de loto de ocho pétalos; los aceites, la de tulipanes dorados de cuatro. Cada caja está pintada a mano por el artista chino Mr. Hu Wey, convirtiendo cada pieza en un objeto único, decorado con motivos florales y naturales que evocan un jardín onírico.

El resultado es una cosmética que se contempla antes de aplicarse, donde el gesto de cuidado comienza mucho antes del primer contacto con la piel.

TRATAMIENTOS ICÓNICOS Y EL ALMA DE SU CREADOR

Entre todas las creaciones de la firma, Youth Dream se erige como su producto más emblemático. Esta crema concentra el ADN de la marca: opulencia botánica, ciencia cosmética y una experiencia sensorial refinada. Su fórmula reúne 52 ingredientes activos que actúan de forma global para iluminar, reafirmar y revitalizar la piel, proporcionando un efecto inmediato de buena cara y un tratamiento antiedad profundo.

La propuesta se completa con los Aceites Faciales Premium, siete elixires formulados con siete aceites vegetales prensados en frío, extractos botánicos y aceites esenciales. Más que tratamientos, son auténticos rituales que transforman el cuidado diario en un momento de bienestar y placer.

Detrás de esta visión está la trayectoria de Miguel Galeón, maquillador formado en Londres y París, discípulo de Shu Uemura en Japón y colaborador de grandes casas como YSL, Dior o Givenchy. Su posterior formación en formulación y cosmética natural le permitió crear una marca que conecta la tradición oriental, el conocimiento europeo y la innovación contemporánea.

En un contexto donde la autenticidad es clave, My Green Cosmetics demuestra que la cosmética natural puede ser eficaz, sensorial y profundamente sofisticada. No es una tendencia pasajera, sino una nueva forma de entender la belleza: consciente, estética y exquisita.