A la vista de la situación actual parece evidente que tendremos que ir acostumbrándonos a utilizar mascarilla en nuestro día a día durante una temporada. Mar Sieira, farmacéutica y fundadora de la firma Sarah Becquer nos da unas recomendaciones básicas para minimizar al máximo los daños que estas pueden causar en la piel por un uso continuado.
“Si bien defendemos que es mejor prevenir que curar, las máscaras quirúrgicas ajustadas que se usan durante un período prolongado pueden crear un ambiente no idóneo para la piel. Apareciendo dermatitis, sequedad, aparición de granitos, eccemas, e incluso rosácea” afirma la farmacéutica.
La buena noticia es que con unas recomendaciones básicas y prestando más atención a tu rutina de cuidado diario de tu piel, los daños causados pueden ser minimizados.
Toma nota:
1-Intenta reducir o evitar el uso de maquillaje: Sabemos que te quieres ver siempre guapa, incluso mientras te proteges. La verdad es que el maquillaje unido a la falta de ventilación no le va a venir bien a tu piel. Por esta razón, es preferible que reduzcas su uso casi por completo o que te maquilles muy ligeramente, para permitir a la piel respirar más fácilmente.
2-Hazte buena amiga de la doble limpieza: Una vez vuelvas a casa, elimina inmediatamente cualquier rastro del maquillaje o productos cosméticos que hayas usado para limpiar en profundidad tu piel y que haya una menor probabilidad de obstruir los poros.
Para las novatas, la doble limpieza implica el uso de un aceite limpiador como Cleansing Oil de Sarah Becquer (pvp.39,90€) o bálsamo para eliminar primero el maquillaje, el SPF y el sebo en la superficie de la piel. Para continuar posteriormente con un gel, espuma facial o crema limpiadora, consiguiendo así una limpieza mucho más profunda y eficaz.
Al utilizar la doble limpieza, te aseguras de eliminar completamente el maquillaje y restos de suciedad de la piel, así como las células muertas, limpiando en profundidad los poros sin resecar la piel.

3-Utiliza nuestro Recovery oil (pvp.49,90€): Ya sea calentándolo entre tus manos y aplicándolo como serum sobre la piel (sin friccionarla), o bien unas gotas sobre tu crema hidratante o mascarilla reparadora, para aportarle esos nutrientes que tu piel adora. La rosa de mosqueta y el aceite de palmarosa, realizarñan todo el efecto reparador que tu piel necesita.

4-Exfolia tu piel sí o sí: Es posible que la exfoliación no sea un hábito, pero si comienzas a usar mascarilla quirúrgica cada día. Este paso es imprescindible si tienes la piel mixta/ grasa y deseas prevenir brotes de acné.
SARAH BECQUER está disponible en a web y en farmacias
























