Beatriz Parreño celebra el Año Nuevo Chino 2026 con un exclusivo Afternoon Tea en el Hotel Wellington de Madrid, protagonizado por una creación única de té Yin Xiang y Pu-erh de 50 años en honor al Año del Caballo de Fuego.
En la majestuosa Biblioteca del Hotel Wellington, el ritual del té se convirtió en una declaración de intenciones. La diseñadora y experta en té Beatriz Parreño dio la bienvenida al Año Nuevo Chino con un sofisticado Afternoon Tea que fusionó tradición oriental y elegancia británica en una experiencia sensorial única.
El 2026 marca el regreso del Año del Caballo de Fuego en el calendario lunar. En la cultura china, el caballo simboliza libertad, energía y éxito; un animal noble y vital que históricamente fue esencial para transportar el té a través de las montañas, facilitando su expansión y legado. “Disfrutar de un té premium diseñado para honrar el espíritu del caballo es una forma de rendir homenaje a esa conexión histórica”, destacó Parreño durante la ceremonia.

Con más de quince años de maestría celebrando ceremonias en este emblemático hotel madrileño, la anfitriona cuidó cada detalle: desde la puesta en escena —porcelana fina, mantelería impecable y una decoración fiel al más puro estilo británico— hasta la exquisita pastelería horneada por el propio hotel, que acompañó armoniosamente cada sorbo.
Una velada íntima en la que el té no fue solo bebida, sino símbolo. “Al servir una taza de té, se rinde homenaje a los ancestros, conectando generaciones a través de un aroma que ha perdurado por siglos”, explicó la diseñadora, subrayando el valor espiritual de este gesto milenario.
Un té creado para honrar el espíritu del caballo
Sus hojas, pequeñas y de color verde oscuro, están cuidadosamente enrolladas a mano y contienen una alta proporción de brotes plateados. El proceso de vaporización detiene la oxidación y preserva su frescura natural, respetando la pureza del origen.
A este elegante té verde se suma un exclusivo Pu-erh de fermentación de 50 años, envejecido bajo tierra y procedente de la cosecha familiar de la propia Parreño. Una joya líquida que aporta profundidad, estructura y una memoria terrosa que conecta directamente con la tierra y el tiempo.
La mezcla se completa con Rosa Roja de la India y Jazmín natural, aromatizados con Vainilla de Tahití e higos secos. El resultado es un té dulce e intenso, con una personalidad envolvente que invita a la introspección.

Honradez, gratitud y respeto a la tierra
Más allá de la sofisticación, la ceremonia puso el foco en valores esenciales: honradez, gratitud y respeto. Parreño transmitió la importancia de controlar cada hoja “metro a metro, mano a mano, persona a persona”, recordando que detrás de cada taza hay un trabajo minucioso y humano.
En un ambiente cálido e íntimo, las invitadas compartieron un momento de pausa consciente. Con los ojos cerrados y la atención centrada en el aroma, el grupo se dejó envolver por una experiencia que trascendió lo gastronómico para convertirse en un ejercicio de conexión interior.
Entre las asistentes, amigas personales de la anfitriona, se encontraban Carolina Carrascal (Telva), Nuria De Miguel (Directora de Comunicación de IFEMA), Magali Yus (Directora de Comunicación de El Corte Inglés), Begoña Torres (Directora del Museo Lázaro Galdiano), Julia Varela (TVE), Estefanía Asenjo (Directora de Comunicación de CeliaB), Marta Lafuente, Mercedes Urrea, Lorena Sánchez Broto, Pilar Gómez Cebrián, Patricia Carralón y Silvia Vicioso.

Tercera generación de una familia experta en té, Beatriz Parreño ha estado vinculada a esta planta desde su infancia. Con un profundo conocimiento que abarca desde la plantación hasta la comercialización, inauguró en 2004 su propia tienda, La Tienda del Té, en Albacete.
Con esta creación exclusiva, Yin Xiang y Pu-erh se transformaron en algo más que una mezcla: fueron un homenaje al espíritu del caballo, a la historia del té y a la importancia de detenerse, respirar y comenzar el año con conciencia.






















