En un momento en el que el aperitivo vive una auténtica revolución, hay propuestas que no solo se suman a la tendencia, sino que la transforman. Fardatxo, la nueva creación de Dos Déus, es una de ellas: un vermut que rompe con lo esperado para abrir una nueva conversación en torno al sabor, la textura y la experiencia.
“Noviembre” en la etiqueta es un recuerdo de las cosechas tardías, uvas cosechadas más tarde a semejanza de la elaboración de vinos dulces, como el vino de hielo que ha inspirado la creación de este vermouth. Y de ahí también su nombre Fardatxo, un lagarto que se encuentra en algunos pueblos del Priorato buscando el sol, un guiño al método de elaboración
Con origen en el Priorat, Fardatxo nace de una idea clara: explorar territorios poco transitados dentro del universo del vermut. Su elaboración da lugar a una base sorprendente, rica y estructurada, con ecos de los grandes vinos de hielo europeos. A partir de ahí, una cuidada maceración de botánicos naturales —con acentos mediterráneos como el laurel o el tomillo— construye un perfil aromático complejo, preciso y profundamente gastronómico.
El resultado es un vermut de carácter goloso y vibrante, donde todo el dulzor procede exclusivamente de la uva, sin azúcares añadidos. Una decisión que define su pureza y que permite expresar con nitidez la identidad del producto.
A la vista, Fardatxo presenta un elegante color amarillo dorado intenso, con una densidad que anticipa su riqueza en boca. En nariz, destaca la expresividad del Muscat, acompañado de notas de mango, membrillo, miel y flores blancas, en armonía con un fondo herbal delicado.

En boca, despliega un equilibrio seductor entre dulzor, frescura y un sutil amargor final que recuerda su esencia aperitiva. Su textura envolvente y su persistencia lo convierten en una opción especialmente versátil dentro del panorama actual: perfecto para disfrutar solo, bien frío, o como base para cócteles contemporáneos que buscan profundidad y personalidad.
Fardatxo encaja de forma natural en la mesa gastronómica actual. Marida muy bien con elaboraciones grasas y sabrosas como el foie, el salmón ahumado, los quesos intensos, los patés o los frutos secos tostados, a su vez, funciona como aperitivo o como cierre, y aporta una nueva dimensión al momento del afterwork, cada vez más ligado al disfrute consciente y a la calidad del producto.
Porque hoy, el verdadero valor gastronómico no está en lo evidente… sino en descubrir sabores que sorprenden y permanecen.






















