Hemos probado el tratamiento de la Dra. Natalia Upegui para recuperar el óvalo facial y te contamos todos los detalles. Una técnica eficaz y segura que devuelve firmeza y definición al rostro sin perder naturalidad.

¿Quién no quiere mirarse al espejo y sentirse bien consigo misma? Y ojo, no hablo de perseguir un ideal imposible, sino de sentir que tu reflejo te devuelve esa versión fresca, descansada y feliz de ti misma. Porque estar cómoda en tu piel es todo un superpoder, y sí, la medicina estética puede ayudarte a potenciarlo… sin que tu cara parezca otra persona.

Pero la cara cae, la flacidez nos persigue y empezamos a ver desdibujado nuestro óvalo facial. Los tratamientos más conocidos, como los inductores de colágeno, son fantásticos, estimulan la piel, mejoran la textura y la firmeza, y ayudan a prevenir el envejecimiento. Pero seamos sinceras, a veces no basta cuando la flacidez es palpable y el rostro empieza a perder definición. Es ahí donde entra en juego la recuperación del óvalo facial, uno de los tratamientos más demandados ahora mismo.

La Dra. Natalia Upegui lo tiene claro: “más que hablar de un único nombre, hablamos de una remodelación o recuperación del óvalo facial, un enfoque global que busca devolver estructura, firmeza y armonía a la parte inferior del rostro»

Y es que hablar con la Dra. Upegui es sinónimo de rigurosidad y buena praxis. Licenciada en Medicina por la Universidad de Antioquia y con formación especializada en medicina estética por la Universidad de las Islas Baleares, cuenta con más de 15 años de experiencia en el sector, desarrollando su carrera en distintas clínicas de referencia en Madrid (actualmente en la clínica PHI, C/Fernández de los Ríos, 100 en Madrid) ). Miembro de la Sociedad Española de Medicina Estética, su enfoque se basa en realzar la belleza sin transformarla, apostando por resultados sutiles, armónicos y totalmente personalizados. Discreta, rigurosa y centrada en la naturalidad es una de esas profesionales que encarnan la evolución actual de la medicina estética.

Hoy nos ponemos en sus manos para probar la recuperación del óvalo facial y contároslo todo. Empezamos..

EL TRATAMIENTO: RECUPERAR EL CONTORNO, RECUPERAR LA ARMONÍA

Con el paso del tiempo (o incluso tras una pérdida de peso importante) es habitual notar cómo el rostro pierde definición. La piel se relaja, aparece esa sensación de “cococha”, el contorno mandibular se difumina e incluso la transición entre cara y cuello deja de estar bien marcada. ¡¡¡Sí amigas, se nos cae la cara!!!

“Son pacientes que sienten que han perdido el óvalo, que el rostro se ve más recto, sin esa línea definida entre cara y cuello”, explica la doctora, «y aunque es más frecuente a partir de los 40, también puede aparecer antes en determinados casos» concluye.

Para corregirlo, el tratamiento para recuperar el óvalo facial, se basa en infiltraciones estratégicas de relleno, siendo el ácido hialurónico la opción más recomendada. “Es el relleno más seguro del mercado. Si hay cualquier complicación, se puede tratar sin problema y, si al paciente no le gusta, también se puede revertir”, señala.

Además, en este tipo de abordaje no se trabaja con pequeñas cantidades. “Generalmente hablamos de volúmenes más altos, a partir de 5 ml, porque lo que buscamos es una restructuración real del óvalo”, nos cuenta la Dra.Upegui . Existen incluso formatos diseñados específicamente para ello, lo que hace que también sea un tratamiento más rentable para el paciente.

El procedimiento es rápido (de 20 a 40 minutos) y perfectamente tolerable, ya que se utiliza anestesia local o productos con lidocaína. Y, como siempre en manos expertas, cada punto de infiltración está cuidadosamente estudiado para lograr un resultado natural.

EL TRATAMIENTO, LO HEMOS PROBADO:

  • PREPARACIÓN DE LA PIEL: Antes de comenzar el tratamiento, la Dra. Natalia Upegui prepara la zona de forma muy meticulosa para garantizar seguridad y precisión. Se eliminan restos de maquillaje, grasa o impurezas y se desinfecta la piel, con un antiséptico médico para minimizar cualquier riesgo de infección. A continuación, se marca con precisión los puntos estratégicos de infiltración, teniendo en cuenta la anatomía facial del paciente. Y se pincha un poco de anestesia, para evitar el dolor.
  • INFILTRACIÓN DEL ÁCIDO HIALURÓNICO: Se utilizan agujas muy finas o, en nuestro caso cánula (más flexible y menos traumática). El ácido hialurónico utilizado es de alta densidad, diseñado específicamente para aportar soporte estructural. Se inyecta en puntos estratégicos de la mandíbula, el mentón y la línea de contorno facial. El objetivo no es solo dar volumen, sino actuar como una “estructura interna” que eleva y redefine los tejidos que han perdido firmeza.

La dra. Natalia Upegui trabaja con precisión milimétrica para respetar la naturalidad del rostro. No duele, no es traumático, aunque molesta un poco, no lo vamos a negar

  • MOLDEADO Y REVISIÓN: Una vez aplicado el producto, se realiza una fase de ajuste, a base de un suave masaje en la zona tratada para ayudar a distribuir el ácido hialurónico de forma homogénea. Posteriormente se evalúa la simetría del rostro desde distintos ángulos (frontal y perfil). Se comprueba que la proyección del mentón y la definición mandibular sean equilibradas y si es necesario, se realizan pequeños retoques inmediatos para perfeccionar el resultado.
  • RESULTADOS INMEDIATOS: Tras el tratamiento, los efectos se aprecian de forma progresiva pero con cambios visibles desde el inicio. Aunque estamos rojas e inflamadas, el óvalo facial se ve más definido y estructurado. La línea mandibular recupera nitidez, reduciendo el aspecto de flacidez y el mentón aporta mayor equilibrio al perfil facial.

En los días posteriores, el resultado se asienta y se vuelve aún más natural, ya que el producto se integra con los tejidos.

antes/después

LOS RESULTADOS SON NATURALES, PROGRESIVOS Y PERSONALIZADOS:

Tras el tratamiento puede aparecer una ligera inflamación o algún pequeño hematoma, algo totalmente normal. “El resultado real se aprecia cuando baja la inflamación, aproximadamente a los 10 días”, aclara la Dr. Natalia Upegui.

A partir de ahí, lo que se ve es un rostro más definido, más firme y con una estructura recuperada. Sin cambios bruscos, sin artificios. Solo una versión más descansada y armónica.

La duración suele situarse entre los 8 meses y un año, aunque puede variar. “Depende mucho del paciente: su metabolismo, si fuma, la medicación que toma o su estilo de vida”, explica.

Otro punto a favor es que no se trata de un tratamiento aislado. Es completamente compatible con otros procedimientos estéticos y no requiere una recuperación compleja. Se puede hacer vida normal prácticamente desde el primer momento, incluso acompañarlo de cuidados sencillos en casa como masajes.

Antes/Después

NUESTRAS IMPRESIONES: CUANDO LA TÉCNICA SE UNE A LA CERCANÍA

Si hay algo que marca la diferencia en la experiencia con la Dra. Natalia Upegui es su forma de trabajar y su cercanía (sus abrazos, son sinceros, maravillosos, reconfortantes) Más allá de la técnica, que es impecable, destaca su manera de entender al paciente.

Desde el primer momento, escucha, analiza y explica. Nada de tratamientos estándar, cada rostro es único y cada abordaje también lo es. Durante todo el procedimiento transmite calma y seguridad, algo fundamental cuando hablamos de medicina estética. Semanas atrás incluso contaba en su instagram, que tenía una paciente que siempre tenía que ir acompañada a su consulta, por su fobia a la agujas, en su última visita había ido sola. Es una anécdota casi sin importancia, pero a su vez es un ejemplo claro de la seguridad, con la que un paciente acude a ella y deja su rostro en sus manos.

Y el acompañamiento no termina ahí. El seguimiento posterior, vía telefónica o whatsapp, la atención al detalle y la disponibilidad para resolver dudas hacen que todo el proceso sea mucho más cómodo y confiable. ¡Una experiencia y resultados magníficos y muy recomendables!

Antes/Después

Al final, no se trata solo de mejorar el óvalo facial. Se trata de recuperar sensaciones, de verte mejor, sentirte más segura y reconocerte en el espejo. Porque cuando el resultado es natural, armónico y respetuoso contigo misma, no hay duda, estás en buenas manos. Os dejamos el contacto:

WEB DRA. NATALIA UPEGUI

INSTAGRAM DRA. NATALIA UPEGUI

CONSULTA: C/ Fernández de los Ríos, 100, Chamberí, 28015 Madrid

TEL: 663.90.28.30

Dra Natalia Upegui Medicina Estética