San Valentín está muy bien. Las flores, los bombones, los “te quiero” de manual… pero seamos honestos, lo verdaderamente irresistible no es lo obvio. Lo que engancha es lo misterioso, lo que no se puede explicar y lo que se queda en el aire.

Y ahí es donde entra Contre-Jour, la nueva fragancia de Éditions de Parfums Frédéric Malle, creada por la perfumista Annick Ménardo. Un perfume que no viene a encajar… viene a romper las reglas.

UN SAN VALENTÍN PARA LOS QUE NO SON DE MANUAL

Contre-Jour no es para la persona típica que regala rosas rojas y escribe tarjetas con frases sacadas de Google. Es para quienes seducen sin esfuerzo, para todas y todos los son un enigma y para quienes tienen luz… y también sombra.

Porque el amor, muchas veces, es eso, un contraste.

UNA FRAGANCIA QUE BRILLA… Y MUERDE

Luminoso pero oscuro. Delicado pero feroz. Refinado pero salvaje.

Contre-Jour es un perfume que juega a lo contrario, como su propio nombre. Una presencia que se siente igual que un contraluz… no lo ves del todo, pero no puedes apartar la mirada.

Es un manifiesto olfativo para quienes no se dejan etiquetar.

LA FLOR ETERNA: EL SOL DEL MEDITERRÁNEO EN VERSIÓN REBELDE

La inspiración es la immortelle, la famosa flor eterna mediterránea: dorada, brillante, casi inmortal. Pero ojo, porque aquí no hablamos de una flor dulce y complaciente, hablamos de una flor solar… indómita. De esas que parecen delicadas, pero tienen carácter.

Annick Ménardo construye Contre-Jour como una historia en tres actos, y todos tienen su punto irresistible:

1. UNA IMMORTELLE INCANDESCENTE

Una sobredosis de flor eterna abre con una calidez especiada y moderna, casi ambarina.
Es como una chispa que prende al instante.

2. UNA ROSA PUNK, OSCURA Y PROVOCADORA

Aquí la rosa no viene a ser romántica… viene a ser peligrosa.
Cruda, rebelde, llena de espinas y magnetismo.

3. UN SÁNDALO CREMOSO Y ADICTIVO

El aceite de sándalo lo envuelve todo con una estela suave pero persistente.
De esas que se quedan en la piel… y en la memoria.

UN PERFUME SIN GÉNERO, SIN ETIQUETAS, SIN PERMISOS

Annick Ménardo lo dice claro:

“Fue diseñado como un perfume masculino para mujeres… pero lo contrario también es cierto.”

Contre-Jour es para quien quiera llevarlo. Para quien no pide permiso. Para quien vive en los matices.

EL REGALO PERFECTO PARA ALGUIEN INOLVIDABLE

Regalar Contre-Jour en San Valentín no es regalar un perfume, es regalar una declaración.

Ideal para:

  • los misteriosos

  • los que no se pueden definir

  • los rebeldes elegantes

  • los amantes de la alta perfumería

  • los que brillan incluso en la sombra

NOTAS DE LA FRAGANCIA

  • Flor eterna (Immortelle)

  • Absoluto de rosa

  • Aceite de sándalo punk

Con Contre-Jour, la perfumería se convierte en pura libertad y apostar por ella en San Valentín es un éxito seguro.