Durante los meses fríos, la renovación celular se ralentiza y las células muertas se acumulan con mayor facilidad en la superficie cutánea. La exfoliación se convierte así en el gesto imprescindible para devolver luminosidad, oxigenar la piel y conseguir que los activos cosméticos actúen de verdad. Sin exfoliación, no hay glow. Así de simple.
Tras más de 30 años tratando la piel desde la experiencia real (escuchándola, tocándola y entendiendo sus necesidades) Silvia Oliete, una de las facialistas más reconocidas de nuestro país y fundadora de los centros Blauceldona, amplía su firma SILVIA OLIETE con un lanzamiento que eleva la exfoliación domiciliaria a nivel profesional: I AM THE SCRUB.
EXFOLIACIÓN PROFESIONAL EN CASA: CUANDO LA LIMPIEZA LO CAMBIA TODO
I AM THE SCRUB es un exfoliante facial y corporal de uso profesional y doméstico que va mucho más allá de eliminar células muertas. Su fórmula avanzada consigue despertar la piel desde el primer uso, afinando la textura, devolviendo luminosidad y reactivando la vitalidad cutánea.
Su eficacia se basa en una acción multifuncional que combina exfoliación enzimática y mecánica, junto con una potente acción antioxidante. El resultado es inmediato, una piel más lisa, uniforme, suave y preparada para absorber mejor los tratamientos posteriores.

POR QUÉ EXFOLIAR MARCA LA DIFERENCIA EN LA PIEL
Según Silvia Oliete, la exfoliación es un paso esencial en cualquier rutina bien diseñada. Entre sus beneficios principales destacan:
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Estimula la renovación celular y favorece la aparición de piel nueva.
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Mejora la absorción de sérums y cremas, potenciando sus resultados.
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Ayuda a prevenir imperfecciones al desobstruir los poros y regular el sebo.
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Suaviza la textura, mejora el tono y minimiza poros, líneas y manchas.
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Oxigena la piel al activar la microcirculación.
Para uso domiciliario, la combinación de exfoliación mecánica y enzimática es, para la experta, la opción más eficaz y respetuosa para todos los tipos de piel, tanto en rostro como en cuerpo, especialmente si se acompaña de una acción antioxidante.

UNA FÓRMULA QUE CUIDA, RENUEVA Y PROTEGE
La textura rica y sedosa de I AM THE SCRUB se aplica sobre la piel limpia y seca, con movimientos circulares suaves y ascendentes, sin presionar ni frotar en exceso. Tras aclarar con agua, la piel queda perfectamente preparada para continuar con la rutina habitual.
Su fórmula, con un 32% de principios activos naturales, actúa gracias a una triple acción enzimática, mecánica y antioxidante, apoyada en ingredientes como Keratoline™, microgránulos de bambú, glicerina vegetal, manzana alpina, niacinamida, cedro japonés y aceites nutritivos de algodón y macadamia, que exfolian, hidratan, calman y refuerzan la función barrera de la piel.
La piel se transforma desde el primer uso. Con I AM THE SCRUB, la exfoliación se convierte en un ritual profesional en casa que marca la diferencia durante el invierno y más allá.























