Once años después de abrir sus puertas, Siberia Salón se ha convertido en un espacio especializado en el cuidado de las uñas, donde la técnica, la precisión y la atención al detalle son parte fundamental de su filosofía. Su propuesta va más allá de conseguir una manicura bonita, se trata también de crear un espacio en el que parar, cuidarse y dedicarse un momento a una misma.

Al frente del salón y de Nata Classic están Sofya Khasanova y Yuliya Philippova, que ha vivido en primera persona la evolución de la manicura en España. Desde los comienzos de la manicura semipermanente hasta el regreso de las uñas más naturales, las clean nails y las nuevas tendencias en colores y diseños. Su trayectoria les ha permitido observar cómo han cambiado las técnicas, los productos y las preferencias de las clientas.

Con motivo de estos once años de recorrido, hablamos con Sofya Khasanova sobre los inicios de Siberia Salón, la evolución del sector, las tendencias que marcarán esta temporada y la importancia de una buena técnica. Pero también sobre algo que, para ella, está en el centro de todo, convertir una visita al salón en un pequeño momento de desconexión y autocuidado.

ENTREVISTA

  • ¿Cómo surgió la idea de abrir Siberia Salón en 2015?

Cuando llegamos a España, la idea era simplemente encontrar trabajo. Empezamos a pensar en qué podíamos hacer y vimos que el mundo de las uñas permitía comenzar con una inversión relativamente pequeña. Además, era un sector en el que muchas mujeres podían emprender con poco capital.

Yuliya y yo somos amigas y socias y decidimos abrir Siberia Salón. En aquel momento fuimos bastante pioneras con la manicura rusa y también de los primeros salones en España especializados exclusivamente en uñas. Hasta entonces, lo habitual era encontrar estos servicios dentro de peluquerías o centros de estética.

Desde el principio tuvimos claro que queríamos apostar por la calidad, aunque eso significara dedicar más tiempo a cada servicio y utilizar mejores materiales.

  • ¿Por qué elegisteis el barrio de los Jerónimos para abrir el primer salón?

Nos decían que era una mala ubicación porque no había mucho paso de gente. Sin embargo, nosotras pensábamos que las personas de esa zona podían permitirse nuestros servicios y valorar esa calidad.

Trabajamos muchísimo las redes sociales y poco a poco conseguimos crear una clientela fiel. Ese crecimiento nos permitió, con el tiempo, abrir otro centro.

  • ¿Qué diferencia a Siberia Salón de otros centros de manicura?

Para nosotras, la diferencia está sobre todo en la perfección, el tiempo que dedicamos a cada servicio y la calidad. También buscamos que la experiencia sea exclusiva.

Además, estamos especializadas únicamente en uñas. No hacemos pestañas, peluquería ni otros servicios. Eso nos permite centrarnos completamente en nuestro sector, estar al día de las nuevas técnicas, utilizar las últimas lámparas y productos y probar las novedades que van apareciendo.

  • ¿Qué colores van a triunfar esta temporada de otoño?

Los chocolates y marrones siguen muy presentes, igual que los burdeos, que llevan varios años siendo tendencia y todavía tienen mucha fuerza. También veremos mucho verde oliva.

Hay combinaciones que también gustan mucho, como marrón con azul claro u oliva con rosa. Son colores que pueden parecer diferentes, pero juntos quedan muy bonitos.

  • ¿Estamos volviendo a las manicuras más naturales, las clásicas frente a la semipermanente?

Sí. Ahora hay una tendencia muy fuerte hacia las uñas naturales, las llamadas clean nails, con manicuras sencillas, transparentes o con un acabado muy limpio.

Yo, por ejemplo, utilizo esmalte clásico en los pies y semipermanente en las manos porque me resulta más cómodo. Pero algunas clientas están volviendo al esmalte tradicional porque quieren cambiar de color más a menudo, porque tienen las uñas más finas o simplemente porque prefieren llevarlas naturales.

  • ¿Por qué crees que la estética natural está ganando tanto protagonismo?

La belleza funciona por etapas. En 2015, cuando abrimos, la semipermanente todavía era algo relativamente nuevo y muchas personas incluso la conocían por el nombre de determinadas marcas. Las extensiones y otros tratamientos tampoco estaban tan estandarizados.

Con el tiempo, la semipermanente se ha popularizado muchísimo, pero ahora algunas personas están cansadas de tener que hacer el mantenimiento cada tres semanas y prefieren llevar las uñas cortas, naturales o sin esmalte. Lo mismo ocurre con la ropa o el pelo, las tendencias cambian constantemente.

  • Más allá del resultado estético, ¿Qué buscas que sienta una clienta cuando sale de Siberia Salón?

Que haya tenido un momento para ella. Para mí, la manicura no consiste únicamente en salir con unas uñas bonitas, sino también en parar un rato, desconectar del trabajo y del estrés y dedicarse ese tiempo.

Me gusta pensar que es una pequeña terapia, un momento casi sagrado de autocuidado. Ver las uñas recién hechas y sentir esa satisfacción también forma parte de la experiencia.

  • ¿Hay alguna petición de una clienta que te haya sorprendido especialmente?

Hace años el nail art podía ser muy elaborado. Había clientas que querían una decoración diferente en cada uña: un unicornio en una, piedras en otra, un degradado en otra…

Al principio podía pensar que era demasiado, pero al final creo que lo importante es que la clienta se sienta feliz con sus uñas. Además, es algo temporal y forma parte de su manera de expresarse.

  • ¿Cómo surgió la idea de crear vuestra propia marca de esmaltes?

Nos costaba encontrar productos que reunieran todo lo que buscábamos: colores bonitos y clásicos, mucho brillo y buena duración.

Hay marcas conocidas que tienen colores preciosos pero quizá no duran tanto, mientras que otras marcas profesionales más económicas pueden ser muy resistentes. Nosotras queríamos conseguir ese equilibrio entre color, brillo y durabilidad.

  • Se suele decir que hay que dejar descansar las uñas de la semipermanente ¿Es realmente necesario?

No necesariamente. Depende mucho de cómo se haga el servicio y del profesional o centro al que acudas. Una mala utilización de la fresa o retirar parte de la uña natural puede debilitarla.

Nosotras recomendamos cambiar la semipermanente aproximadamente cada tres semanas. Si la uña está sana, no es necesario dejarla descansar. En cambio, si hay dolor, molestias o se aprecia algún daño, sí conviene hacer una pausa y dejar que se recupere.

  • ¿Qué tendencias o colores consideras realmente atemporales?

El burdeos, el rojo y la manicura francesa son grandes clásicos. Son tendencias que pueden cambiar de intensidad o reinterpretarse, pero nunca desaparecen.

  • Si pudieras dar un consejo a la Sofya que abrió Siberia Salon en 2015 ¿Qué le dirías?

Que estuviera más tranquila y se estresara menos. Mudarse a otro país y abrir un negocio prácticamente desde cero fue complicado. Había cosas muy básicas que ni siquiera sabía cómo funcionaban, como dónde tirar determinados residuos.

Yo era muy perfeccionista y competitiva y me comparaba mucho con otros negocios. Si veía algo que me gustaba, quería hacerlo igual o mejor, y cuando algo no salía como esperaba me frustraba. Ahora, después de once años, veo que muchos de los negocios que admiraba entonces ya han cerrado. Por eso creo que hay que centrarse en tu propio trabajo, en mejorar y en cuidar a tus clientes, no en compararte continuamente con los demás.

Los negocios tienen épocas buenas y malas. Lo importante es tener paciencia, seguir trabajando y continuar adelante.

Muchas gracias Sofya, ha sido un placer charlar un ratito contigo. Si buscáis una manicura rusa profesional, yo no lo dudaría. Os dejamos el contacto:

SIBERIA SALON

C/Núñez de Balboa, 53 28001 Madrid

637 398 287

Tienda

Calle Zurbano, 93 28003 Madrid

673 448 998