Cada vez más viajeros cambian las escapadas aceleradas por experiencias más conscientes, conectadas con la naturaleza y centradas en el bienestar. Caminar entre senderos suspendidos sobre el Mediterráneo, atravesar gargantas de roca o recorrer ríos de agua cristalina, se ha convertido en una nueva forma de desconectar y descubrir destinos desde otro ritmo.

Con esta idea, Merrell reivindica una nueva manera de viajar y desconectar: más consciente, más sensorial y profundamente ligada a la naturaleza. Y lo hace de la mano de Claudia Martínez embajadora del Merrell Hiking Club España, que comparte sus rutas imprescindibles para los próximos meses de calor: dos escenarios espectaculares que demuestran que el senderismo estival no solo es posible, sino probablemente el mejor plan del verano.

“Con los años he aprendido que hay rutas que no solo aguantan bien el calor, sino que precisamente en esta época dan lo mejor de sí mismas”, explica Claudia Martínez.

Costa Brava: caminar entre calas escondidas y acantilados mediterráneos

Hay pocos recorridos capaces de resumir tan bien la esencia del Mediterráneo como el tramo del Camí de Ronda que une Sa Riera con Aiguablava, en Begur (Girona). El sendero serpentea entre pequeñas calas de agua turquesa, pinares y escaleras talladas en la roca, donde detenerse para bañarse forma parte natural de la experiencia.

“Cada curva del sendero te regala una vista nueva, y lo mejor es que puedes ir parando a darte un baño cuando quieras”, cuenta Claudia

La recomendación de la embajadora de Merrell es empezar temprano, alrededor de las ocho de la mañana, para disfrutar de temperaturas suaves y aprovechar alguna de las calas para bañarse durante la ruta. Aunque técnicamente no presenta gran dificultad, el terreno incluye desniveles constantes y zonas de roca, por lo que es importante utilizar calzado de senderismo con buena adherencia.

* Datos técnicos

  • Distancia: aproximadamente 9 km lineales

  • Duración: 3-4 horas

  • Dificultad: media

  • Desnivel acumulado: 250 m aprox.

  • Calzado recomendado: zapatillas o botas de senderismo con buena suela y agarre

  • Paisaje: calas turquesas, senderos sobre el mar y acantilados de pino mediterráneo

Picos de Europa: la ruta que todo el mundo debería hacer una vez en la vida

Hay lugares capaces de recordarnos lo pequeños que somos, y la Ruta del Cares es uno de ellos. Tallada literalmente en la roca, suspendida sobre el río y rodeada de paredes verticales imposibles, esta travesía es una de las experiencias outdoor más impactantes de Europa. 

“La llaman la Garganta Divina y, créeme, le hace honor”, asegura Claudia. 

A diferencia de otras rutas de alta montaña, aquí el desafío no está tanto en el desnivel como en la inmensidad del paisaje y en la sensación constante de aventura. Incluso en pleno verano, el propio desfiladero mantiene una temperatura fresca que convierte la caminata en un refugio natural frente a las olas de calor. Claudia recomienda comenzar la caminata a primera hora de la mañana y llevar suficiente agua, ya que existen pocos puntos para rellenar durante el recorrido.

* Datos técnicos

  • Distancia: 12 km solo ida (24 km ida y vuelta)

  • Duración: 6-7 horas

  • Dificultad: media

  • Desnivel acumulado: 300 m aprox.

  • Calzado recomendado: calzado de senderismo cómodo y estable para largas distancias

  • Paisaje: paredes calizas verticales, túneles excavados a mano y pasarelas sobre el río Cares

El senderismo como nueva forma de viajar

Más allá del deporte, el senderismo se ha convertido en una nueva manera de descubrir destinos, desconectar del ritmo diario y reconectar con el entorno natural. Una tendencia que encaja especialmente con una generación de viajeros que prioriza experiencias auténticas, bienestar y escapadas más conscientes.

Para Claudia Martínez, embajadora del Merrell Hiking Club España, la clave del senderismo en verano no está en renunciar al calor, sino en saber elegir el escenario adecuado. “Las dos rutas tienen algo en común: demuestran que el verano no es enemigo del senderismo, solo nos obliga a elegir mejor. Mar, montaña o agua fresca: cualquiera de ellas es una invitación a bajar el ritmo, desconectar y volver a disfrutar del camino”.