El buen tiempo invita a organizar rutas por la montaña con amigos o en pareja. Ese momento de disfrutar de un buen bocadillo en la cima o a mitad de camino es uno de los mayores placeres del senderismo.
Cuando preparamos una caminata de larga distancia, tendemos a obsesionarnos con el qué meter en la mochila y la clave está en cómo protegemos nuestro cuerpo. Desde D.Franklin Athletic os desvelamos los dos elementos para devorar kilómetros con la máxima ligereza y sin acabar fatigados.
Unas zapatillas que aguanten el ritmo
Si vas a pasar horas pateando la montaña, lo único que puede arruinarte la ruta antes de tiempo es el dolor de pies. Por ello, es tan importante escoger un buen calzado.
Las deportivas Aero se han convertido en la opción preferida porque harán que te olvides del terreno. Su diseño está pensado para absorber el impacto de los kilómetros, ofreciendo una amortiguación que protege tus articulaciones y una ligereza que te hace avanzar más rápido y con menos fatiga.
Además, su suela de alta adherencia te asegura un agarre total en terrenos inestables y evita los resbalones, mientras que su tejido transpirable evita el exceso de sudoración y las temidas ampollas tras horas de marcha.
Unas buenas gafas de sol
Con junio a la vuelta de la esquina, el sol en la montaña empieza a castigar de verdad y pasar horas expuesto al calor puede causar dolores de cabeza insoportable. Por eso, es vital proteger la vista. Las gafas de sol D.Franklin Athletic son perfectas para aguantar los días con mayor radicion solar gracias a sus lentes con protección UV total, su montura ultra ligera y almohadillas de silicona que impiden que se te resbalen por el sudor.

























