Durante las tres semanas del Oktoberfest, Leinerhaus (Ballesta, 18, Madrid) abrirá la barra al público con un concurso en el que los clientes podrán dibujar su propia corona de espuma sobre una de las cervezas exclusivas de la fiesta grande de Múnich. Y, el mejor tirándola, se lleva una caja. De cerveza, qué otra cosa si no.
La fiesta arranca el sábado 19 de septiembre a las 13:00 horas, haciendo coincidir el pinchado del primer barril en Múnich y en Leinerhaus, y se prolonga hasta el 12 de octubre. El Oktoberfest está hecho de rituales, y en el restaurante de Malasaña han creado los suyos: el mencionado concurso de tiraje, “Proyecto Schaumkrone” («corona de espuma»), y la festiva y tradicional apertura (¡con un mazo!) del barril que contiene una de las 5 cervezas creadas en exclusiva para el Oktoberfest 2026 y traídas desde Múnich.

La de Munich, la de verdad
La diferencia que Mario Lasheras Meierlohr, el propietario, defiende con más insistencia es la de que en su barra haya Festbier, la única cerveza que se bebe en las carpas de Múnich. “Sólo 6 marcas de Múnich pueden hacer la cerveza del Oktoberfest y nosotros traemos 5 de ellas a Malasaña”. Una oferta que se suma a la habitual de los grifos, con la ahumada Schlenkerla de Bamberg, la Leiner Pils de la casa y la muniquesa Augustiner como sospechosos habituales, y con botellas traídas en exclusiva de pequeñas fábricas familiares de la Alta Franconia: Weiherer, Staffelberg-Bräu, Krug-Bräu, St. Georgen. Leinerhaus mantiene cerca de 40 referencias importadas directamente, la mayoría sin distribución en España.

Nuevos platos hechos con cerveza
Cualquiera que haya estado en Múnich en esas fechas sabe que el Oktoberfest, para los alemanes, no es precisamente el momento de hacer lo de siempre. Por eso, el restaurante presenta cada año nuevas creaciones acordes a la línea “Leiner Finura”, que sugiere maridajes y lleva la cerveza a las propias recetas. Si en ediciones anteriores se presentaron platos como el Sauerbraten de ciervo macerado tres días, este 2026 se estrenará el Pollo rebozado en bagazo con salsa de cerveza; además de otros guisos específicos de la fiesta que aún están en el horno creativo. Y, por supuesto, habrá codillo y salchichas y arenques, pero a la manera Leiner: un codillo asado con alcaravea, una salchicha de receta propia (la del bisabuelo Karl) y un arenque al requesón; todos ellos con elaboraciones originales que llevan 4 generaciones en esta familia de hosteleros. El menú de grupo que incluye salchichas, codillo y strudel, y la icónica jarra de litro rellena de Festbier.

Y luego está, claro, lo mejor de los Oktoberfest: la parroquia. Alemanes, españoles y aficionados de todo el mundo no se pierden, desde 2013, la cita con la gastronomía alemana de raíz y las cervezas elaboradas como hace 500 años, creando un ambiente excepcional en el que nunca falta la retransmisión en directo desde Múnich y la música de bandas de viento. Porque en el Oktoberfest de Leinerhaus es tan difícil beber una cerveza industrial como oír reggaetón.
























