Estas elaboraciones están pensadas para personas con disfagia y fragilidad nutricional. La evidencia científica en geriatría indica que una alimentación con textura segura y enriquecida en proteínas ayuda a prevenir la desnutrición, la pérdida de masa muscular (sarcopenia) y favorece la prevención y cicatrización de las úlceras por presión (escaras).

Estudios españoles de geriatría y nutrición clínica destacan la importancia de aumentar el aporte proteico en personas mayores con disfagia. (mpgjournal.mpg.es)

También es importante recordar que alimentar no es solo nutrir. Respetar a nuestros mayores en las residencias significa cuidar su dignidad, sus recuerdos y su bienestar emocional. La gastronomía forma parte de la memoria de toda una vida: los sabores tradicionales, los olores familiares y las recetas de siempre ayudan a mantener el vínculo con su historia personal y cultural. Sus últimos años no tienen por qué ser tristes ni impersonales en la alimentación.

Un cocinero de una residencia no debería limitarse únicamente a servir comida. Trabaja para personas que merecen atención, humanidad y respeto. Tanto en centros públicos como privados, la cocina también forma parte del cuidado.

Adaptar platos tradicionales a texturas seguras, mantener sabores reconocibles y colaborar activamente en el bienestar de los mayores es una forma de dignificar su día a día y de cuidar su calidad de vida.

Tras la buena acogida de las anteriores propuestas, compartimos esta nueva entrega de ideas para elaboraciones culinarias para nuestros mayores:

Crema de pollo y verduras: pollo cocido, patata, zanahoria, calabacín y aceite de oliva. Triturar muy fino hasta textura segura.

Crema de merluza: merluza sin espinas, patata, espinacas y queso sin lactosa o vegetal. Muy suave y nutritiva.

Crema de coliflor con jamón cocido, sin lactosa ni gluten: coliflor, puerro, patata, jamón cocido , puede enriquecerse con leche desnatada sin lactosa.

Crema de pavo y calabaza: pavo cocido, calabaza asada(al asarla le da un saborazo increible), patata y aceite de oliva.

Crema de huevo y calabacín: huevo cocido, calabacín, patata y queso suave sin lactosa.

Crema proteica de garbanzos y conejo: garbanzos cocidos, conejo deshuesado(es rica en potasio, muy baja en grasas y alto valor biológico), zanahoria y aceite de oliva.

Puré de lentejas suaves: lentejas cocidas , arroz, zanahoria y pavo cocido. Muy energético y fácil de triturar(añadir un clavo de especia a la cocción le da un toque sutil que estimula el olfato ademas de favorecer  la digestión).

Crema de alubias blancas y verduras: alubias cocidas, puerro, patata y pollo desmenuzado, todo triturado fino.

Arroz meloso triturado con pollo, arroz muy cocido, caldo de verduras, pollo y aceite de oliva.

Crema de arroz con pescado blanco: arroz cocido, merluza sin espinas ( se puede usar medallones), calabacín y zanahoria.

Salmorejo suave enriquecido: tomate pelado(se escalda o cuece antes para mejor digestión y menor acidez), pan blando hidratado, aceite de oliva, huevo cocido y aguacate para mejorar textura y añade potasio.

El aporte de AOVE en las cremas ayuda a la digestión y combate estreñimiento.

 

Ideas dulces sin lactosa ni azúcares añadidos:

Crema de manzana y canela:manzana cocida, canela y bebida vegetal sin azúcar.

Crema de pera y plátano: pera cocida, plátano maduro y bebida de avena sin azúcar.

Mousse de mango: mango maduro y tofu sedoso o yogur vegetal sin azúcar.

Crema de melocotón: melocotón cocido y bebida vegetal con vainilla.

Crema fría de aguacate y cacao: aguacate maduro, cacao puro y bebida vegetal sin azúcar.

Consejos básicos: evitar grumos, pieles, espinas, semillas y alimentos secos; usar espesantes si lo indica el profesional sanitario.

 

 

Espero que os sirva de ayuda. Sigo contestando a vuestros mensajes y nos leemos pronto.