Con su intuitivo sentido de la moda, la parisina compone cada look como si fuera una pieza musical. La última línea de Maison, «Le Cadence», marca un ritmo elegante y sencillo, en el que cada detalle da con la nota de elegancia perfecta.
Para seguir el ritmo de su ajetreada agenda, la parisina necesita un bolso que pueda llevar a cualquier parte. Con su forma flexible y su caída natural, Le Cadence se adapta a cada uno de sus movimientos, en total armonía con su día a día.
Este nuevo diseño, que encarna el savoir-faire de Longchamp, revela la belleza de la piel en todo su esplendor. La piel de vacuno de grano completo, de textura redondeada y generosa, cautiva por su extraordinaria flexibilidad y su tacto naturalmente suave y aterciopelado, que invita a tocarla. El bolso no lleva forro para mostrar todo el grosor de la piel y resaltar la riqueza y la nobleza de este material.

Le Cadence hace suyos los códigos visuales de la Maison, sobre todo la solapa característica y los herrajes en tono oro pálido, que —como un signo de puntuación— aportan el toque final a una creación de Longchamp.
Disponible en dos tamaños, Le Cadence cuenta con un cierre de doble solapa que le confiere un aspecto flexible y de estructura mínima, además de una elegancia natural. Tanto en su versión pequeña como en la más espaciosa, Le Cadence se puede llevar de diferentes formas —en la mano, en el brazo o al hombro— gracias a una fila de botones a presión situados en el lateral, que permiten ajustar la correa en cuestión de segundos.

La paleta de colores, cuidadosamente seleccionada para que resulte atractiva en cualquier época del año, incluye tonos clásicos e imprescindibles: negro, burdeos, moca, dulce y vainilla.
«Le Cadence es un bolso con un toque natural, lo que lo convierte en una elección instintiva y en una presencia tranquilizadora en nuestros ajetreados estilos de vida. Es el bolso que coges cuando sales corriendo por la mañana y el que te llevas contigo para pasar un fin de semana paseando por París. Lo diseñé como un básico que nunca desentona, sea cual sea la circunstancia». — Sophie Delafontaine, directora creativa de Longchamp





















