Baobab Collection lleva los colores y las texturas de algunos de los paisajes desérticos más espectaculares a la decoración con Sand. La colección permanente reúne Siloli, Sonora y Atacama, tres velas que toman sus nombres de diferentes desiertos y trasladan sus tonalidades al vidrio a través de capas de color y transparencias.
Cada una combina una estética y un perfil olfativo diferente. Siloli, en tonos tierra, reúne cedro, haba tonka y lima; Sonora apuesta por azafrán, mirra y pachulí; mientras que Atacama combina bergamota, té Earl Grey y almizcle. Tres diseños que convierten los colores y texturas del desierto en piezas pensadas para aportar personalidad a la decoración del hogar.
SILOLI
Siloli toma su nombre del desierto homónimo, en el Altiplano boliviano, cerca del salar de Uyuni. Su vidrio soplado a mano muestra tonos beige y marrón, recorridos por líneas horizontales y pequeños relieves orgánicos que hacen que cada pieza sea única, ya que el color se funde en el material de forma distinta según el soplido del artesano.
Su fragancia, seca y amaderada, se abre con un toque cítrico de lima, se envuelve en la calidez del cedro y se asienta sobre un fondo de haba tonka. Una vela que evoca los espacios abiertos de un altiplano en calma, tan austera como acogedora.

SONORA
Sonora toma su nombre del desierto que se extiende entre México y el sur de Estados Unidos. Su vidrio soplado artesanalmente combina tonos que van del verde celadón al azul grisáceo, formando líneas aleatorias que generan una explosión de color distinta en cada pieza.
Su fragancia, cálida y especiada, se abre con la intensidad del azafrán, se envuelve en la profundidad de la mirra y se asienta sobre un fondo de pachulí. Una vela que evoca la calidez de una tarde de desierto al atardecer, tan envolvente como reconfortante.

ATACAMA
Atacama toma su nombre del desierto más árido del mundo, situado en el norte de Chile. Su vidrio soplado a mano juega con sutiles tonos grises, donde franjas horizontales dibujan estratos salpicados de pequeños relieves redondeados y orgánicos.
Su fragancia, fresca y cítrica, se abre con la luminosidad de la bergamota, se envuelve en las notas de té Earl Grey y se asienta sobre un fondo de almizcle. Una vela que evoca la claridad del aire en altura, tan fresca como sofisticada.


























