Bajar de peso está muy bien, pero hay un pequeño detalle que conviene vigilar, los kilos que desaparecen de la báscula no se lleven también parte de nuestros músculos. Y es que, cuando reducimos mucho las calorías, comemos menos proteína o dejamos de hacer ejercicio, el músculo puede salir perdiendo.

Por eso, cuando hablamos de adelgazar, cada vez importa más una pregunta, ¿Cuánto de lo que estamos perdiendo es grasa y cuánto es músculo?

Con esta cuestión como telón de fondo, IVB Wellness Lab presenta Muscle Guard, un complemento alimenticio pensado para acompañar el cuidado muscular en momentos en los que mantener una buena alimentación y hacer ejercicio de fuerza puede resultar complicado.

 

CUANDO LA BÁSCULA BAJA, NO TODO ES GRASA

El cuerpo no entiende demasiado de objetivos, básculas o pantalones que queremos volver a abrocharnos. Cuando existe un déficit energético, necesita tirar de sus reservas y, dependiendo de las circunstancias, la pérdida de peso puede afectar tanto a la grasa como a la masa muscular.

El problema puede ser mayor cuando la reducción de calorías es importante y, además, cuesta llegar a las necesidades de proteína o mantener el entrenamiento de fuerza. Aquí hay dos protagonistas que siguen teniendo el papel principal, proteína y ejercicio de fuerza. Ningún stick, cápsula o polvo debería quitarles ese puesto.

La propuesta de Muscle Guard es, precisamente, actuar como complemento en esas etapas en las que cumplir con todo lo demás resulta más difícil.

CUATRO MOMENTOS EN LOS QUE EL MÚSCULO PUEDE NECESITAR MÁS ATENCIÓN

1. CUANDO ESTAMOS PERDIENDO PESO

Comer menos puede significar también ingerir menos proteína. Si además desaparecen de la rutina los entrenamientos de fuerza, el músculo pierde parte del estímulo que le recuerda que debe quedarse donde está.

Esto resulta especialmente relevante en dietas con una restricción calórica importante o cuando el apetito se reduce considerablemente.

2. CUANDO NOS MOVEMOS MENOS

Una lesión, una convalecencia o incluso una temporada especialmente complicada pueden convertir nuestras zapatillas deportivas en un bonito objeto decorativo.

El problema es que el músculo nota la falta de actividad. La inactividad prolongada puede favorecer una pérdida de masa y fuerza, de ahí la importancia de recuperar progresivamente el movimiento cuando las circunstancias lo permiten.

3. CUANDO CUMPLIMOS AÑOS

Con la edad también cambia la respuesta del músculo a los nutrientes y al ejercicio. Mantener una alimentación adecuada y realizar entrenamiento de fuerza se vuelve especialmente importante para conservar la fuerza y la capacidad funcional.

Porque el objetivo no es simplemente tener músculo, es poder seguir utilizándolo para subir escaleras, cargar bolsas, levantarnos de una silla o hacer la vida cotidiana sin que todo parezca una sesión de CrossFit.

4. CUANDO ENTRENAMOS MUCHO

Los deportistas también pueden atravesar momentos en los que la recuperación muscular se convierte en una prioridad, especialmente durante periodos de entrenamiento intenso o elevada carga.

En estos casos, sin embargo, las necesidades nutricionales dependerán de la persona, el deporte y el volumen de entrenamiento.

EL INGREDIENTE ESTRELLA: HMB

El protagonista de Muscle Guard es el HMB (beta-hidroxi-beta-metilbutirato), un metabolito que el organismo produce a partir de la leucina, uno de los aminoácidos esenciales.

El HMB se ha estudiado por su posible papel en el equilibrio entre la síntesis y la degradación de las proteínas musculares, especialmente en situaciones en las que existe riesgo de pérdida muscular.

Cada stick de Muscle Guard aporta 3 gramos de HMB, en forma de myHMB®, la materia prima elegida por la compañía. La idea, por tanto, no es presentar el HMB como una especie de guardaespaldas musculoso que sustituye a todo lo demás, sino como un complemento dentro de una estrategia más amplia de cuidado muscular.

¿Y QUÉ MÁS HAY DENTRO DEL STICK?

La fórmula no se queda en el HMB. Cada dosis incorpora también:

  • 1 g de L-taurina AjiPure®, de Ajinomoto.
  • 1.000 UI (25 µg) de vitamina D3, de origen vegano.
  • 45 µg de vitamina K2 MenaQ7® PharmaPure®, en forma de MK-7.

La vitamina D contribuye al funcionamiento normal de los músculos y al mantenimiento de los huesos en condiciones normales.

La vitamina K, por su parte, contribuye al mantenimiento de los huesos en condiciones normales.

La taurina es un compuesto presente de forma natural en el organismo y se encuentra en cantidades importantes en el tejido muscular. En este producto se utiliza taurina AjiPure®, obtenida mediante fermentación.

PROTEÍNA: EL CLÁSICO QUE NO PASA DE MODA

Hay una cosa que conviene dejar clara: el HMB no sustituye a la proteína.

La proteína aporta los aminoácidos esenciales que necesitamos, entre otras funciones, para mantener y renovar las proteínas musculares. Y cuando se pretende conservar músculo mientras se pierde grasa, asegurar una alimentación adecuada continúa siendo una de las piezas fundamentales del puzzle. La otra es el entrenamiento de fuerza.

Dicho de otra manera, si queremos cuidar nuestros músculos, el plan no debería ser «me tomo el stick y me olvido». Más bien sería comer adecuadamente + entrenar cuando sea posible + descansar + utilizar los complementos que tengan sentido para cada situación.

UN STICK AL DÍA

Muscle Guard se presenta en un formato de 25 sticks de sabor tropical, con un precio de venta recomendado de 42,90 euros.

La recomendación de la marca es tomar un stick al día, disuelto en al menos 150 ml de agua, con o sin alimentos. También puede tomarse antes o después del ejercicio si se quiere integrarlo en la rutina de entrenamiento.

La compañía señala que los estudios realizados con HMB han utilizado periodos de varias semanas para valorar sus posibles efectos.

Como cualquier complemento alimenticio, no está pensado para sustituir una dieta variada y equilibrada ni un estilo de vida saludable. La marca desaconseja su uso durante el embarazo y recomienda consultar con un profesional sanitario si se sigue algún tratamiento médico.

EL OBJETIVO: PERDER GRASA SIN OLVIDARNOS DEL MÚSCULO

La conversación sobre pérdida de peso ha cambiado. Ya no se trata únicamente de ver cómo baja el número de la báscula, sino también de intentar que la pérdida proceda principalmente del tejido que queremos reducir y conservar, en la medida de lo posible, aquello que necesitamos para movernos y mantener nuestra autonomía.

Y ahí el músculo tiene bastante que decir.

La proteína y el entrenamiento de fuerza siguen siendo los protagonistas. El HMB y otros complementos pueden ocupar un papel secundario en determinadas circunstancias, especialmente cuando mantener esas rutinas se vuelve más complicado.